¿Por qué Uruguay?

¿Cuáles son las ventajas de este pequeño país a orillas del Río de la Plata? ¿Se puede vivir allí? ¿Vale la pena invertir en ese país?

Estas son algunas de las preguntas que nos plantean a menudo. ¿Qué tiene de especial Uruguay?

No es tan fácil contestar estas preguntas y la única respuesta verdadera sólo la encontrará el que viene a visitar Uruguay; pero a pesar de eso queremos intentar transmitirle algo de las ventajas de este país tan soleado y hospitalario.

Paisaje típico de Uruguay
Paisaje típico de Uruguay

Para muchos, este pequeño entre los gigantes Argentina y Brasil aún sigue siendo una mancha blanca en el mapa sudamericano.

En 1930 se jugó aquí el primer mundial de fútbol y lo ganaron los jugadores de la camiseta celeste. Veinte años más tarde, los uruguayos ganaron por segunda vez la copa del mundial, venciendo 2:1 a los brasileros, ante 200.000 espectadores en el estadio de Maracaná en Río de Janeiro. De esta manera elevaron a su país al “cielo” celeste del fútbol y sumieron a su gran vecino en una depresión nacional de efectos traumáticos, que hasta el día de hoy aún no están del todo superados.

Uruguay es considerado el país más europeo de Latinoamérica y la gran mayoría de la población es de origen europeo. Esto se refleja en las costumbres de vida, la forma de pensar y la cultura. Y facilita la adaptación a los que llegan de afuera. Prácticamente toda familia uruguaya tiene sus historias de inmigrantes, por eso los que recién llegan no llaman la atención y son cálidamente recibidos en todas partes.

Teatro Solís en Montevideo
Teatro Solís en Montevideo

Además de la cultura, el típico paisaje uruguayo también se asemeja al de Europa: La pradera abierta, siempre verde, de suaves colinas con grupos de árboles dispersos y los bosques de eucalipto siempre presentes. Sin embargo, el Uruguay no ofrece fenómenos paisajísticos que se destaquen demasiado. Nada que se pueda encontrar en las guías de turismo, ni montañas extraordinariamente altas, ni cañones profundos o cataratas de aguas tumultuosas. También en las playas, que incluso durante la temporada alta no quedan repletas, uno se puede sentir como transportado al Mar Mediterráneo, y cuando observamos un faro entre las dunas y la gran cantidad de casas con techo de juncos, entonces únicamente las temperaturas y algunas palmeras nos recuerdan que no estamos en una playa del Mar del Norte sino que realmente en América del Sur.

Faro del Cabo Polonio
Faro del Cabo Polonio

La parte más europea de Uruguay es la franja costera con la capital Montevideo, en la cual viven la mitad del total de aprox. 3,3 millones de habitantes, pero sobre todo con Punta del Este, el balneario más elegante de Latinoamérica, el Saint-Tropez del hemisferio sur. En las playas entre Punta del Este y José Ignacio, durante las semanas de temporada alta – entre Navidad y principios de marzo – el ir y venir de los ricos y famosos es continuo. Por supuesto que el lema de esta época es “ver y ser visto”, pero seguramente alguna de las estrellas también sabrá valorar que aquí podrá pasear varios quilómetros sin ser perseguida continuamente. Incluso durante estas semanas, las playas de Punta del Este no están abarrotadas, en comparación con las playas de Europa.

La temporada alta se inicia, tanto en Punta del Este como también en los demás balnearios, con la llegada de la Navidad. Es entonces cuando comienzan en Uruguay las casi 10 semanas de vacaciones de verano, en las cuales parece que todo el país se muda a las playas. También de Brasil y sobre todo de Argentina llegan los veraneantes y así se pueblan, pero nunca se desbordan, en esta época las costas entre Colonia del Sacramento hasta la frontera con Brasil.

Punta del Este durante la temporada alta
Playa Mansa en Punta del Este durante la temporada alta

Muchas veces se lee que fuera de la temporada los balnearios prácticamente parecen totalmente extinguidos. Por lo menos en lo que respecta a la franja costera entre Montevideo y Punta del Este, nosotros contradecimos claramente esta afirmación. En la larga tradición de esta relativamente breve temporada alta sí ha habido épocas en las cuales los balnearios quedaron prácticamente vacíos y esto sigue siendo así para los balnearios ubicados más allá de Punta del Este. Cuanto más nos trasladamos por la costa hacia Brasil, más desolados quedan los lugares en los restantes 9 meses.

Pero lo que respecta a los balnearios ubicados entre los únicos aeropuertos internacionales de Uruguay, es decir el aeropuerto de Carrasco en Montevideo y el Aeropuerto Internacional de Punta del Este, han ocurrido grandes cambios en los últimos cinco años.

El viaje desde Montevideo hasta Punta del Este sobre la ruta Interbalnearia, la vía costera, no dura mucho más de una hora y media. Las épocas en las que se viajaba a veranear durante horas sobre calles llenas de baches o lentamente con el tren costero hace mucho que forman parte del pasado. Cada vez más gente descubre hoy las ventajas de tener una residencia permanente en la costa y disfrutan del privilegio de tener casi para ellos solos las hermosas playas durante los meses cálidos fuera de la temporada, es decir desde octubre hasta diciembre y desde mediados de marzo hasta mayo. Y algo más con respecto a Punta del Este: Lo que en América del Sur hoy es sinónimo de bienestar, lujo y el disfrute de las vacaciones, en realidad es sólo una parte de la ciudad de Maldonado, la capital del departamento homónimo. A lo largo de las últimas décadas, Punta del Este se ha unido al centro de la ciudad de Maldonado, que hoy ya cuenta con aprox. 50.000 habitantes. Quién puede imaginarse que Punta del Este pueda permanecer vacía. Hoy en día, Punta cuenta con aprox. 10.000 residentes permanentes. Ahora, el que necesite una vida agitada todo el año, difícilmente encuentre la felicidad en las costas de Uruguay.

Punta del Este en invierno
Punta del Este en invierno

Uruguay ha crecido increíblemente en los últimos años y los pronósticos de expertos economistas independientes prometen que este desarrollo positivo también se extienda en el futuro próximo. Por supuesto que en Uruguay sigue habiendo problemas. ¿En qué país del mundo acaso no existen? Si está pensando en establecerse definitivamente en la costa de Uruguay, debería ver antes también algo del interior. Cuanto más nos dirigimos hacia el interior del país, más veremos – aún hoy – una extrema pobreza, como también en los barrios pobres de Montevideo.

El positivo desarrollo económico, con tasas de crecimiento de hasta 7 % en los últimos años, unido a una inflación que lamentablemente aún sigue siendo relativamente alta, conlleva a que Uruguay ya no pueda considerarse un país “barato”. El costo de vida sigue siendo algo menor al de la mayoría de los países de Europa occidental, por ejemplo, pero para Sudamérica es muy alto.

Frecuentemente nos consultan sobre los costos mensuales por persona que se calculan aquí aproximadamente. Obviamente no podemos dar una respuesta tan general, considerando siempre que depende mucho de las circunstancias y necesidades individuales. Quien por ejemplo prefiera tomar una cerveza blanca (Weissbier) en lugar de las excelentes cervezas locales o no pueda prescindir del Nutella (crema al cacao con avellanas) en la mesa del desayuno deberá desembolsar bastante a la hora de comprarlos. También puede suceder que en un supermercado de la costa se gaste fácilmente una vez y media de lo que se gastaría en un supermercado de una pequeña localidad del interior, que tal vez sólo esté a pocos quilómetros de distancia. Para una compra mayor vale la pena el viaje, a pesar del precio del combustible que ya no es tan barato. Un litro de combustible Super cuesta ahora aprox. 43,5 pesos, que equivalen a unos 1,34 euros (10/2015).

Imagen callejera en Colonia
Imagen callejera en Colonia

Decididamente más barata que por ejemplo en Alemania es la asistencia médica. Diversos grupos de hospitales (servicio mutual o mutualistas) ofrecen una buena asistencia general por un aporte mensual a partir de 75 USD. En general, el nivel de la medicina en Uruguay es bastante alto y podemos tranquilizar toda preocupación en este sentido, incluso por experiencia propia. Hasta los 65 años de edad el ingreso a una de estas asociaciones generalmente no ofrece problemas y los aportes son iguales para todos, no importa la edad.

En Uruguay hay un médico por cada aprox. 250 habitantes. Aún cuando este valor separado no signifique mucho, por lo menos en lo que respecta a los números esto representa una mejor atención que en Alemania y en muchos otros países.

También en otros sentidos Uruguay queda bien parado en una comparación internacional. Por ejemplo, las condiciones para las inversiones de todo tipo son ideales. En este sentido cabe destacar especialmente la protección estatal, garantizada por ley, de las inversiones nacionales y extranjeras, que está muy por encima de los niveles internacionales. Existe un trato absolutamente igualitario tanto para inversores nacionales como para extranjeros.

Por lo tanto, para los extranjeros la adquisición de inmuebles no presenta ningún obstáculo. En Uruguay reina un clima francamente positivo para la inversión en inmuebles, dado por las condiciones legales y la gran estabilidad económica y política.

Y además: Uruguay será un país pobre en fenómenos destacados de todo tipo y al respecto carece de muchas cosas que otros sí tienen. Pero también carece de otras cosas como ser terrorismo, terremotos y maremotos, volcanes o huracanes.

En las sierras de Minas
En las sierras de Minas

“Aquí no pasa nada“, dicen los uruguayos frecuentemente, cuando hablan de su patria. En su significado original este dicho peca de faltar a la verdad gracias al desarrollo positivo de los últimos años y seguro que se puede aplicar a la falta de catástrofes naturales y otros problemas.

Como decíamos al comienzo, Uruguay es un país soleado y hospitalario con un clima agradable, no sólo en el sentido de la meteorología. “Bienvenidos” se dice en Uruguay y eso se siente – siempre y en todos lados.